Volver al pasado

Tengo 74 años, y a la vida le pedí, entre otras cosas que ya se cumplieron, vivir al menos 75, de modo que ya puedo cantar victoria pues, según mi cardiólogo, en la última actualización que me hizo de mi vida útil, ¡ya chingué!   Lo anterior viene a cuento...

Fantasías perniciosas

Nuestras mentes son un entramado de realidades y fantasías. Sin las fantasías, que adquieren la forma de sueños y esperanzas (los sueños de los despiertos diría Aristóteles), este valle de lágrimas que es la vida se hace más difícil de transitar.   Podríamos...