En un día claro, se va hasta AMLO.

Juan Carlos Jiménez, un joven padre de cinco hijos, vive la tragedia ocurrida en el ejido Nueva Victoria del municipio de San Fernando, Chiapas. El domingo 10 de abril será recordado por los seguidores de AMLO como un día histórico, glorioso; para Juan Carlos será el recuerdo triste e imborrable, del día que se volcó el camión de redilas en que eran transportados su esposa, una hija y otros vecinos, para refrendar su voto por la continuidad de AMLO en el poder.

 

¿Por qué no se quedaron su esposa y una de sus hijas en casa? ¿Por qué sobrevino el accidente? ¿Se manejaba a alta velocidad, en el afán de llevar a la mayor cantidad de pobres a votar?

Sobre la tercera pregunta sólo podemos hacer especulaciones, sobre la primera tenemos hechos, y éstos son los siguientes:

1. Juan Carlos vio morir a su esposa, que deja en la orfandad a cinco hijos pequeños, una de las cuales resultó herida en el accidente y fue hospitalizada.
2. El camión que transportaba a los votantes pobres, es propiedad del municipio de San Fernando, gobernado por el partido Verde Ecologista, aliado de Morena.
3. Juan Carlos lamenta, con profunda tristeza, que no es justo que sus hijos se queden sin su madre “nomás por ir a votar”, los llevaba una persona de nombre Iván, que “llevaba apuntado todo”; si no acudían a la cita revocatoria, “les iban a quitar los apoyos de Nuevo Amanecer y Sembrando Vidas”, “amenazados, amenazados los llevaron”.


¿Qué podemos deducir de los hechos?


1. Iván es un delincuente electoral, porque amenazó a ese grupo de pobres con perder el dinero que reciben de AMLO.
2. Lo más probable, casi certeza, es que pertenezca a las redes de apoyo a AMLO.
3. Lo que hizo Ivan se llama extorsión, una rama del crimen organizado.
4. Lo más probable, casi certeza, es que la extorsión a los pobres del accidente referido haya sido generalizada en todo México.
5. La acreditación, como el mayor fraude electoral de las últimas décadas en México de esta elección del 10 de abril, no requiere la incorporación de esta tragedia, pero tiene ésta la fuerza de la evidencia, que contradice lapidariamente el discurso oficial de AMLO y los suyitos, en múltiples aspectos.
6. Para la mayoría de los pobres este hecho será desconocido, o lo “entenderán” como responsabilidad del INE, como afirma AMLO, pero para algunos podría ser el despertar de un engaño, y para otros, no tan pobres, el punto de quiebre para salir del autoengaño. En un día claro se ve hasta siempre, decía el título de aquella vieja película.


Nos esperan días difíciles a los mexicanos; AMLO está herido, sabe que depende ya no solamente de los pobres, sino fundamentalmente de su capacidad para extorsionarlos, y para ello requiere del apoyo de una legión de sicarios electorales como Iván.

Paradójicamente, mientras la oposición no logre conectar con la Muchacha, la única esperanza de México está al interior de Morena. Los Morenos deben entender que es tiempo de traiciones, de volver a la conspiración y al clandestinaje.

La única posibilidad real, hoy por hoy, de rescatar a AMLO, a la esencia del Movimiento de Regeneración, a México: ¡Es traicionar a AMLO!

Les va a doler a AMLO y a mis amigos Morenos, pero a final de cuentas les va a gustar.

Libertad, igualdad, fraternidad y racionalidad.